En todo electrodoméstico, para que este pueda tener un buen rendimiento es indispensable la forma en que se lo mantenga. Por eso, es muy importante cada cierto tiempo comprobar que el equipo esté en buen estado y que no presente inconvenientes como pueden ser las pérdidas de gas.
En el caso particular de la nevera, el gas es muy importante para el sistema de enfriamiento. Es un proceso en el que intervienen varios elementos. Por eso, si no tiene la suficiente cantidad de gas, esto puede acabar repercutiendo negativamente en el funcionamiento de la nevera, a la vez que puede promover que se produzcan daños.
Por eso, a continuación, vamos a contarte todo lo que debes saber acerca del gas de la nevera, cómo funciona y si vale la pena recargarlo o si es mejor proceder de otra manera, de acuerdo a las condiciones de cada electrodoméstico en particular.
“Si no tiene la suficiente cantidad de gas, esto puede acabar repercutiendo negativamente en el funcionamiento de la nevera, a la vez que puede promover que se produzcan daños”.
¿Qué gas utilizan las neveras?
Lo primero que debemos hacer es definir el tipo de gas que las neveras utilizan. Este es el gas refrigerante. Se trata de una combinación de químicos que se condensan a gran presión pero tienen puntos de evaporación bajos. Es por eso que las neveras se enfrían bajo un flujo constante que se da a través de un circuito cerrado. Ese ciclo se conoce como “Carnot” y es donde se produce el enfriamiento.
A lo largo del tiempo, los gases de la nevera han ido cambiando. Para 1930, se empleaban los clorofluorocarbonos. Posteriormente, se conoció que este tenía efectos perjudiciales para la capa de ozono, por lo que se empezaron a utilizar gases alternativos.
Hoy en día, se están también diseñando gases alternativos y existen distintas opciones según el caso. En la actualidad, las marcas utilizan gases que no tengan efectos negativos en el medio ambiente y que, al mismo tiempo, consuman menos energía y sean seguros para las personas.
“Se trata de una combinación de químicos que se condensan a gran presión pero tienen puntos de evaporación bajos. Es por eso que las neveras se enfrían bajo un flujo constante que se da a través de un circuito cerrado”.

¿Cuánto dura el gas de una nevera?
Ahora que hemos visto en qué consiste el gas de una nevera, es importante conocer cuánto dura este. Lo cierto es que hay varios factores que condicionan este punto. Por un lado, si es una nevera nueva o no y, por otro, el tratamiento o el mantenimiento que se ha realizado del frigorífico a lo largo del tiempo.
A pesar de estos aspectos, lo cierto es que el intervalo aproximado de duración del gas refrigerante de la nevera oscila entre los 14 y los 17 años. Este número se determina considerando una nevera que se mantiene encendida las 24 horas del día.
Sin embargo, muchas veces el gas de la nevera puede durar más tiempo. Cuando se desgasta, esto empieza a derivar en goteos, a la vez que puede ir llevando a la descomposición de los sellos, favoreciendo que aparezcan algunas fugas.
“Lo cierto es que el intervalo aproximado de duración del gas refrigerante de la nevera oscila entre los 14 y los 17 años”.
¿Qué pasa si hay fugas de gas en la nevera?
Para saber que es necesario recargar el gas de la nevera, es necesario identificar los síntomas de ello. Por lo general, las señales que pueden indicar que hay falta de gas en la nevera en modo frío son las siguientes:
- Se congela fácilmente la parte interior.
- La empieza a enfriar muy poco y presenta más dificultad.
- Empieza a presentar goteras en la parte interior.
- La tubería en la unidad exterior se congela.
Por otro lado, cuando el gas se escapa de la nevera la presión se hace más baja de lo habitual. Además, la nevera empieza a funcionar mal, debido a que el gas es necesario para que se pueda hacer el intercambio de temperatura en el interior.
También hay que tener en cuenta que el gas refrigerante de la es inflamable. Si bien no suele haber riesgo de incendio al producirse pequeñas pérdidas de gas, es muy importante que el recargo se realice con especial cuidado. Al mismo tiempo, se debe recordar que el gas es tóxico, por lo que es conveniente ventilar la cocina en caso de una fuga de gas.
“Cuando el gas se escapa de la nevera la presión se hace más baja de lo habitual. Además, la nevera empieza a funcionar mal, debido a que el gas es necesario para que se pueda hacer el intercambio de temperatura en el interior”.
¿Es necesario recargar el gas de la nevera?
Para responder a esta pregunta, lo primero que se debe tener en cuenta es que, en una nevera, el gas no se gasta. Nunca. Lo que sí puede suceder es que, con el tiempo, el desgaste de los componentes lleve a que se produzcan fugas de gas. Por eso, el gas no se agota o quema, sino que puede fugarse. Si eso pasa, quiere decir que hay daños.
Por eso, es importante considerar que, en caso de pérdidas de gas, no se trata de una recarga, sino de una reparación de la nevera. En ese contexto, se necesitará también añadir una revisión general de la misma para conocer su estado en general.
Muchas veces, el costo de reparar la nevera puede ser muy alto. Esto depende de los niveles de los daños y la antigüedad de la nevera.
Por eso, y considerando que en el mercado es posible encontrar neveras sencillas por precios bajos, se debe evaluar si es conveniente proceder con la reparación o si es mejor comprar una nevera nueva.
“Muchas veces, el costo de reparar la nevera puede ser muy alto. Esto depende de los niveles de los daños y la antigüedad de la nevera”.



