En cualquier sistema de calefacción del hogar, una caldera es un equipo que se encarga de generar calor de diferentes formas, como, por ejemplo, la quema de algún tipo de combustible en su interior. De esta manera, consiguen transmitir este calor a un fluido, como el agua o el aceite, entre otros, que, a su vez, sirve para proporcionar calefacción a una o varias estancias del local.
No obstante, actualmente, también existen calderas que funcionan en gran parte utilizando fuentes de energía renovables como, por ejemplo, la aerotermia o la geotermia. Por ello, diremos que existen muchos tipos diferentes de calderas que proporcionan calefacción y agua sanitaria caliente por medio de distintas maneras.
Sea de la forma que sea, las calderas hacen que nuestro día a día sea más fácil y las condiciones de vida y de confort sean mucho más agradables. De hecho, gracias a ellas, podemos disfrutar de calefacción y de una temperatura agradable durante los meses de invierno en nuestra vivienda. Esto se debe a que se puede combinar con otros sistemas de climatización, como los radiadores, el suelo radiante e incluso para obtener agua sanitaria caliente, entre otros.
Por ello, cuando tenemos un problema con la caldera, nos preocupamos en sobremanera, ya que perdemos todas las ventajas que esta nos proporciona y nuestro hogar se vuelve un ambiente mucho menos confortable. Especialmente, durante los meses de invierno en que las temperaturas son realmente bajas.
Por ello, en este artículo te vamos a explicar las razones de que la caldera no caliente el agua y los distintos problemas que esta puede ocasionar. Además, trataremos de arrojar un poco de luz sobre las causas de estos problemas, además de tratar de ayudarte a encontrar una posible solución dependiendo de cuál sea la causa de cada uno de ellos.
La caldera se enciende, pero no calienta el agua
Aunque pueda parecer una avería completamente extrema, lo cierto es que se trata de un problema bastante común, que es especialmente preocupante durante los meses de invierno. En este caso, abrimos el agua y notamos que la caldera arranca, pero en el grifo sólo sale agua fría.
Esto se debe a que, hasta que no solucionemos este problema, no podemos asearnos o ducharnos utilizando agua caliente, por lo que deberemos hacerlo con agua fría. ¿No es una de las cosas más molestas que te pueden suceder en invierno?
¿Por qué la caldera se enciende, pero no calienta el agua?
Cuando abrimos el grifo del agua caliente, se produce un movimiento de agua que la caldera es capaz de detectar gracias a los sensores de caudal que posee. Esta señal hace que el circuito principal dé una orden al extractor de gases para que gire y la válvula de tres vías pase a modo “agua caliente” y la bomba mueva el agua para que, por último, arranque el quemador. Por ello, si el agua no sale fría aunque el circuito de la caldera se activa, es que se ha producido un error en el proceso.
Posible solución para la caldera que se enciende, pero no calienta el agua
Dependiendo de las características del problema y del lugar en que se haya producido este error, el problema puede tener diferentes soluciones. Normalmente, se suele deber a un fallo en la propia válvula de tres vías, por un bloqueo de la caldera por seguridad o que esté fallando el sistema de ventilación de la bomba. Por ello, si tienes este problema, te recomendamos ponerte en contacto con tu técnico especializado de confianza o recurre a la garantía de tu caldera, si esta sigue vigente.
Mi caldera no se enciende

Nos ponemos en el caso de que enciendes el grifo para disfrutar de agua caliente y darte una buena ducha para descubrir que la caldera no se enciende ni emite ningún sonido. Por supuesto, el agua no se calienta, lo que resulta un auténtico inconveniente en los meses de invierno en que hace tanto frío. De hecho, también nos damos cuenta de que no tenemos calefacción en ninguna parte de nuestro hogar, si tenemos la caldera de gas conectada al suelo radiante o a los radiadores de pared.
¿Por qué la caldera no se enciende ni calienta el agua?
El motivo principal en este tipo de averías se suele dar suele estar relacionado con problemas con el suministro de agua, gas y electricidad. De hecho, si la caldera no detecta el paso de agua, no se inician los elementos que calientan el agua, al igual que si no tiene electricidad, no se enciende. También puede ser que la caldera, si tiene pantalla, muestre en ella el icono del fallo en cuestión.
En el caso de que no exista combustible, aunque la caldera intente encenderlo para activar el sistema, no lo conseguirá. Otros motivos suelen estar relacionados con la falta de presión, que se haya producido una avería en el detector de caudal de agua o en la sonda de temperatura.
Posible solución para la caldera que no se enciende ni calienta el agua
Pueden existir algunas soluciones para este problema. Por ejemplo, si tu caldera tiene pantalla y aparece el icono del error, puedes resetear la caldera. Si se trata de un problema eventual, posiblemente estará solucionado, pero si el problema persiste, deberás acudir al manual de instrucciones para saber de qué error se trata e incluso puedes llamar al personal técnico de mantenimiento para que te ayude a solucionarlo.
También puedes comprobar si la caldera está conectada o no a la red eléctrica. De lo contrario, no dispondrá de electricidad y no se encenderá. Por ello, si está desconectada, debes conectarla. Si el problema persiste, es mejor que contactes con el técnico. Otra posible solución puede ser el ajuste de la presión del agua, hasta que esta marque 1,2 BAR y 1,5 BAR manipulando la llave de llenado. Si el problema no se soluciona, podría haber una fuga en la instalación que le hace perder presión. En este caso, deberías de contactar con el técnico para que revise todas las conexiones.
Mi caldera no se conecta a la red wifi
Las nuevas tecnologías, actualmente permiten conectar la caldera al wifi y llevar un control remoto de la calefacción del agua y de la calefacción de nuestro hogar. Incluso podemos encender y apagar la calefacción a distancia simplemente utilizando el smartphone, la tablet o un ordenador portátil.
Ahora bien, puede darse el caso que una caldera de calefacción con termostato inalámbrico con conexión wifi no se conecte a la red de internet. Entonces no podemos tener acceso a las ventajas que supone el control remoto.
¿Por qué la caldera no se conecta a la red wifi?
Puede haber varios conflictos en el momento en que tu caldera no es capaz de conectarse a la red wifi. Uno de ellos puede ser el Band Steering, que es una funcionalidad que trata de mejorar la conexión Wifi del router para mejorar el servicio en cualquier dispositivo wifi que se encuentre conectado a la red de tu hogar. Sin embargo, en ocasiones, esta funcionalidad puede dar problemas y crear conflictos de conectividad en estos casos.
También puede tratarse de un problema con el router o con la propia conectividad. O puede ser que exista un inconveniente con la propia configuración de la propia red wifi. Asimismo, es posible que el wifi que emite la propia caldera contenga un error que impida realizar cualquier conexión.
Posible solución si la caldera no se conecta a la red wifi
Es probable que el hecho de desactivar el Band Steering en el router ayude a solucionar este problema de conectividad. Si el problema persiste, pero tienes otros dispositivos conectados a la misma red, es posible que el error se encuentre en el wifi que emite la propia caldera. Por lo que lo recomendable es, en estos casos, ponerse en contacto con el soporte técnico.
El agua se calienta, pero no lo suficiente

Nos ponemos en el caso de que, por ejemplo, te estás duchando. Y notas que, aunque el agua no sale fría, tampoco se calienta completamente. Como mucho, esta sale templada. No es un problema tan molesto como el hecho de que esta salga helada, pero tampoco podemos disfrutar de una buena ducha caliente.
¿Por qué el agua se calienta, pero no lo suficiente?
En este caso, lo más probable es que el problema se encuentre en el caudal de agua que suministra el sistema. Una caldera que funciona correctamente y con el caudal adecuado calienta el agua de manera instantánea desde el mismo momento en que abrimos el grifo.
Si el caudal es mayor de lo que puede abarcar la potencia de la caldera, esta es incapaz de proporcionar el calor adecuado para el agua. De hecho, esta suele ser la razón por la que el agua sale tibia. Ya que el calentador funciona, pero no es capaz de cumplir con sus funciones al cien por cien.
Posible solución si el agua se calienta, pero no lo suficiente
La manera más sencilla de solucionar este problema suele ser algo tan simple como reducir el caudal de agua que recibe el calentador. De esta manera, la caldera funcionará de manera eficiente. Lo puedes hacer cerrando ligeramente la llave de paso general o de la caldera hasta que veas que el agua se calienta como es debido.
De hecho, ajustando el caudal, el agua permanece durante más tiempo en la caldera y puede calentarse a mayor velocidad, por lo que ahora podrás disfrutar de una ducha perfectamente caliente. Además, con este sencillo gesto, reduces el consumo de gas y de agua y el sistema trabajará mucho menos.
Mi caldera proporciona agua caliente de manera intermitente
Este problema se hace patente, por ejemplo, cuando nos estamos duchando y notamos que el agua sale caliente y fría de manera intermitente. Esto puede resultar algo muy molesto y puede hacer que nuestras duchas se alarguen bastante más de lo normal, especialmente durante el invierno. Después de todo, cuando hace frío, a nadie le apetece ducharse con agua helada.
¿Por qué la caldera proporciona agua caliente de manera intermitente?
Cuando esto sucede, significa que la caldera está funcionando de manera intermitente. La causa suele residir en el intercambiador sanitario. Es decir, la pieza de la caldera que se encarga de transmitir el calor a los circuitos de agua que proporcionan calefacción al hogar.
Este intercambiador cuenta con unas cavidades estrechas y pequeñas en las que se produce el intercambio de agua. Al ser de un tamaño tan reducido, es bastante fácil que, con el paso del tiempo se obstruyan con las acumulaciones de cal. De esta manera no se calienta el agua.
Posible solución si la caldera proporciona agua caliente de manera intermitente
Como la principal causa suelen ser las acumulaciones de cal en el intercambiador, tienes un par de opciones. Entre ellas, puedes extraer el intercambiador sanitario e intentar eliminar los tapones de cal. Si no se soluciona el problema, lo mejor es sustituir la pieza para que la caldera vuelva a funcionar perfectamente. Si, aun así, el error persiste, es recomendable llamar a un técnico especializado para que descubra dónde se encuentra el error.
Los radiadores están calientes, pero el agua sale fría

Se puede dar el caso de que, aunque los radiadores o el suelo radiante de tu vivienda proporcionen la calefacción correctamente, cuando quieres usar agua caliente, esta sale completamente helada. Es decir, el agua no llega ni siquiera a salir templada.
¿Por qué los radiadores están calientes, pero el agua sale fría?
Normalmente, cuando esto sucede, la causa suele ser que la válvula de las tres vías puede haberse estropeado. Esta se encarga de dirigir el agua en dos direcciones distintas, una para el agua caliente y otra para proporcionar calefacción. Cuando sucede esto, es posible que esta se haya atascado o no esté funcionando correctamente, ya que no deja que tengamos agua caliente.
Posible solución si los radiadores están calientes, pero el agua sale fría
En este caso, la solución también es muy sencilla. Ya que podemos, o bien, retirarla y volverla a introducir para ver si el problema se soluciona. Si esto no ocurre, lo mejor es sustituir la pieza por otra que funcione correctamente. En el caso de que el problema persista, como siempre, te recomendamos contactar con un profesional técnico para que revise tu caldera.


