Si tienes suelo laminado y ves que el mismo comienza a estar en mal estado, hoy puede ser un buen día para tomar medidas y así conseguir que el mismo vuelva a tener la apariencia del primer día. El suelo laminado no se va a reparar por sí solo, tendrás que hacerlo tú para poder disfrutar de nuevo de un suelo bonito.
¿Qué tipo de suelo es el laminado?
Podemos definir suelo laminado como una variedad de suelo artificial que está elaborado o compuesto por varias capas prensadas. Esas capas se unen con fuerza para crear una unidad y eso da como resultado el suelo laminado.
No todas las variedades son iguales, pero normalmente este suelo está formado por una base de fibra de alta densidad, la cual se acompaña de una capa impresa que simula la madera u otros materiales y una capa transparente. Esta última tiene como objetivo proteger el suelo frente al desgaste y uso. Esa combinación hace que actualmente sea un tipo de suelo interesante y muy duradero.
Es importante tener claro que el suelo laminado no es de material real, sino que sólo simula la piedra o la madera. Pero gracias a que su imitación es muy buena, la experiencia visual será la esperada.
Cada vez son más las personas que optan por el suelo laminado por precio, durabilidad y mantenimiento. Al fin y al cabo, es un suelo que cumple muy bien su función. Si todavía no cuenta con suelo laminado, en https://www.briconeo.es/ podrás encontrar el suelo laminado que buscas con facilidad. Como podrás ver en su catálogo, hay muchos diseños entre los que elegir. Eso sí, no solo deberás mirar el diseño, también deberás optar por un suelo de calidad para tener la certeza de que vas a disfrutar de una buena experiencia.
Cómo reparar arañazos en suelo laminado
Si has optado por poner un suelo laminado bonito en tu hogar, es porque deseas mantenerlo en buen estado y evitar que se dañe con arañazos. Aunque es difícil evitarlos por completo, hay varias medidas que puedes tomar para reducir su impacto. Por ejemplo, colocar protectores en las patas de los muebles, usar alfombras en áreas de alto tráfico y limpiar regularmente el suelo con productos adecuados son algunas estrategias efectivas para cuidar tu suelo laminado y mantenerlo en condiciones óptimas por más tiempo.
1- Usa un kit de reparación
Con este kit de reparación, podrás arreglar fácilmente pequeños daños en tu suelo de parquet o laminado manteniendo su color original. Simplemente aplica una de las siete piezas de cera cuidadosamente seleccionadas en los arañazos de las tablas dañadas.
Este kit es versátil, sirve tanto para suelos laminados como para suelos de parquet. Si tienes un suelo laminado, estás de suerte, ya que han desarrollado una tabla que te ayudará a encontrar la combinación adecuada de piezas de cera para que coincida con el color de tu laminado.
2- Usa una barra de cera
Si los rasguños son muy profundos y no pueden ser corregidos con lija, puedes utilizar barras de cera especializadas para rellenarlos. En el mercado encontrarás una variedad de opciones que pueden ser mezcladas para conseguir el tono exacto de tu piso. Es crucial encontrar la barra que se ajuste mejor al color de tu suelo laminado.
3- Usa masilla para laminado
Si necesitas arreglar rasguños más profundos o agujeros más grandes en tu piso laminado, puedes usar masillas para madera que sean del mismo color que el laminado.
Estas masillas son maleables, lo que significa que puedes moldearlas fácilmente para que se adapten a la forma del rasguño o agujero. En el mercado existen diferentes opciones de masillas para madera disponibles en una variedad de colores, lo que te permite encontrar la más adecuada para tu piso laminado.

Qué necesito para reparar las juntas del suelo laminado
Si lo que necesitas es realizar una reparación de las juntas del suelo laminado tendrás que tener a tu disposición los siguientes materiales:
- Masilla para juntas: es un tipo de masilla que se usa únicamente para cerrar las juntas. Es un producto muy eficaz con el cual te será muy fácil realizar las reparaciones. Eso sí, en el mercado podrás encontrar diferentes opciones. Siempre deberás elegir una masilla de calidad y adaptada al color del suelo. Así conseguirás realizar un trabajo profesional.
- Espátula: para poder extender correctamente la masilla entre las juntas tendrás que ayudarte de la ayuda de una espátula. Puede ser de metal o de plástico, eso ya dependerá de lo que prefieras. Una vez aplicada la masilla con la ayuda de la espátula podrás alisarlo todo para que el acabado sea perfecto. En cuanto a las dos opciones, yo prefiero la espátula de metal.
- Herramienta de corte: normalmente se suele usar una sierra. No es obligatoria, pero sí recomendable si tienes que realizar un trabajo de reparación de juntas cerca de los bordes. Con esta herramienta podrás hacer los cortes adecuados para conseguir que el acabado sea preciso. Así le podrás sacar el máximo partido al trabajo de reparación.
- Trapo: cuando apliques la masilla y posteriormente alises con la ayuda de la espátula notarás que parte de esa masilla queda fuera de las juntas. Aquí es cuando tendrás que pasar un trapo húmedo sobre la superficie para limpiar el suelo. Es importante que la limpieza se realice en fresco porque si se seca luego no se podrá retirar. Por ese motivo, los profesionales siempre van acompañados de un trapo limpio y húmedo para retirar con facilidad el exceso de masilla.
- Limpiador de suelos: como nos comentan los expertos en este tipo de suelos, antes de realizar la obra siempre tenemos que limpiar correctamente el suelo. Debes saber que la suciedad perjudicará de manera negativa la adherencia de la masilla, lo que significa que es vital que el suelo esté limpio para poder trabajar bien.
Si tienes lo anteriormente mencionado y haces el trabajo con calma, podrás tener la certeza de que la reparación del suelo laminado te resultará mucho más fácil. Lo más complicado es ponerse manos a la obra, pero una vez que comenzamos a realizar el trabajo nos damos cuenta de que no es tan complicado.


